Por supuesto, acorde con la Ley General de Sanidad de 1996, el paciente debe de leer y dar su consentimiento ante cualquier procedimiento quirúrgico que se vaya a someter. Es necesario no sólo por ley, sino también porque debe constar en un documento la posibles complicaciones que se pueden dar, complicaciones a las que a usted ya se le ha informado a priori.